Con un deporte en decadencia, con dirigentes
de cuarta o quinta categoría, sin capacidad y sin visión,
honrosas excepciones, el éxodo de los voluntarios del
Cuerpo de Paz ha sido un duro golpe al béisbol rural…
Las comunidades más pobres del país
han sufrido un severo golpe con la partida de voluntarios estadounidenses
del Cuerpo de Paz asignados a Honduras por el alto nivel de
inseguridad en Honduras, ya que interrumpe los proyectos encaminados
a la producción de sus respectivas comunidades, incluyendo
el deporte, particularmente el béisbol, porque desaparecen
los torneos de Béisbol Menor Rural, que tuvieron tanto
auge.
El programa opera en Honduras desde 1962, herencia de servicio
que nació con la visión del Presidente John F.
Kennedy, y este año cumplía 50 años de
servicio, dotando de agua potable o servicios de salud, construcción
de escuelas públicas y desarrollo juvenil, donde impulsaron
con gran éxito el béisbol rural, implementando
en 32 comunidades los fundamentos de este deporte y desarrollando
cuatro torneos a nivel nacional.
El dirigente Manuel Barahona advirtió que con el retiro
de los voluntarios impulsadores de este deporte se reducen las
posibilidades de que la juventud, particularmente la del área
rural pueda alejarse de los vicios que tanto daño hacen
a la humanidad.
Dada la importancia de estos torneos que acaparaban la atención
de la afición capitalina y de las comunidades de los
equipos visitantes, así como de la prensa deportiva y
de los funcionarios de la Embajada de Estados Unidos acreditada
en el país, donde en un par de ocasiones la figura central
fue el exembajador Charles Ford.
La filosofía de los voluntarios del Cuerpo de Paz, fundado
el 1 de marzo de 1961, con sede en Washington, es: “Promover
la paz y amistad mundial a través del Cuerpo de Paz,
promoviendo asistencia técnica a los países interesados
poniendo a su disposición recursos humanos calificados”.
LAS CONSECUENCIAS
Contando Honduras con un deporte en decadencia, por la falta
de dirigentes honestos y visionarios, honrosas excepciones,
el éxodo de los Voluntarios del Cuerpo de Paz es un severo
golpe para el béisbol, tanto en la capital como en ciudades
donde se practica esta disciplina con mucha regularidad; pero
donde el tsunami hará más estragos en las zonas
rurales, con el agravante de que las ayudas económicas
y técnicas dormirán en sueño de los justos,
y redundando, están pagando justos por pecadores.
Era una posibilidad factible. El día de mañana,
posiblemente algunos de los chicos de las zonas rurales vendrían
a Tegucigalpa, San Pedro Sula o La Ceiba a engrosar las filas
de las ligas Metropolitana, Sampedrana, Roberto Valenzuela Roberts
y Rafael Oquelí Rico, respectivamente, pero ahora eso
es y será una triste y lejana ilusión. Como dicen
muchos, Dios nos agarre confesados… ¿Quién
o quienes son los responsables? Ustedes tienen la palabra…