Edición 324/ 15-30 Noviembre del 2008

 
 
CACHORROS Y RANGERS
  CAMPEONES BÉISBOL

 

La conquista del equipo Rangers de San Pedro Sula estribó en el extraordinario pitcheo enseñado por Daniel Paz, Max García y Orlando Castro, un trabajo de escuela de Roger Valladares y Mario Saúl Reyes, los cuales, además de su vocación, sudan la camisa sampedrana…

BRAVOS HIZO MÁS DE LO ESPERADO, CON UN EQUIPO DIEZMADO DE ELEMENTO HUMANO, LLEGÓ LEJOS. FUERZA AÉREA, UN GUERRERO DE BATALLAS ANTERIORES, DESILUSIONÓ, Y MARINEROS CON LAS MEJORES CREDENCIALES A FALTA DE TRES DE SUS MEJORES “CABALLOS”

Por: Greg Moraga

El pasado 15 y 16 de noviembre fue de lágrimas y tristeza, de triunfos y derrotas, de ilusiones y sueños truncados; lo cual dejó un común denominador dentro de la Federación Nacional de Béisbol Aficionado (FEHBA) y el torneo “Rodrigo Wong Arévalo” de la Liga de Béisbol Menor Metropolitana: dos monarcas, uno casero y el otro nacional, cuyas laureles se llevaron los Rangers de la Liga Roberto Valenzuela de San Pedro Sula y Cachorros de la Liga Metropolitana de Tegucigalpa.
En orden ascendente, Cachorros en la categoría infantil, después de una más que aceptable actuación dentro del torneo regular, donde ocupó el segundo lugar en el standing a 1-1/2 juegos del líder Gigantes, como impulsados por un ente misterioso fue escalando posiciones insospechadas e inesperadas, lo cual da mayor brillo al hoy merecido banderín, por su gran performance mostrada en la recta final.
Estos son los imponderables del béisbol, una disciplina con más vericuetos que el “laberinto chino”. Gigantes concluyó su temporada regular de líder con registro de 19-16-3, y Cachorros con 20-15-5; Lobos, terceros a 7-1/2 del puntero, y Fuerza Aérea Hondureña, cuarto, a 9-1/2 del primer lugar. La lógica  -¿tiene lógica el béisbol?- indicaba por la escuadra que se gastaba que Gigantes se alzaría con el trofeo de campeón.
En las series de play offs, Gigantes inició a galope tendido al doblegar en dos juegos a FAH, en una serie de tres, en cambio, Cachorros tuvo que batallar para someter a un escurridizo y peleón Lobos en una serie que finalizó dos juegos contra uno. La ley de las probabilidades, de acuerdo a estos resultados, Gigantes se perfilaba rumbo hacia el cetro.
Gigantes, aunque seguía favorito en teoría, tenía que pasar por encima de un Cachorros en ascenso, un equipo que iba de menos a más, y así fue. Los felinos, en la siguiente ronda picaron adelante al vencer a un incrédulo Gigantes por marcador de 7-1, y de lo incrédulo se pasa al asombro al volver Cachorros a someter a Gigantes por marca de 4-3, donde incidió un castísimo error del tercera base con tres en circulación. Esa carrera de “caballito” no auguraba nada bueno para los líderes del torneo regular.
En su condición de líder, Gigantes seguía con vida, aunque ya había dicho adiós al honroso título de campeonísimo, por la “intromisión” de un crecido Cachorros, guiados hasta ese momento por sus tres mejores monticulistas: Guillermo Pineda, Daniel Rheinboltd y Yasser Arauz, en cambio, Jeffrey Reyes y Carlos Flores, los ases de Gigantes no lograban intimidar a un encarrilado Cachorros.
Los Cachorros con la moral por las nubes, y Gigantes rozando la superficie del piso, con todo y los reveses recibidos las apuestas seguían a su favor. El liderato de las vueltas regulares seguía latente, lo cual le daba una enorme dosis de confianza. Hasta ese momento daba la impresión que estaban dejando correr a los felinos.
En la ultima ronda, o sea abrazar la gloria o el vacío, Cachorros siguió sorprendiendo al someter en un primer juego de una serie de tres a Gigantes 12-8, marcador que no “mató” al rival, pero lo dejó en estado de “coma”, y en un siguiente compromiso le quitó los tubos de oxígeno para “asfixiarlos” por marca de 17-7, registro con el cual los sepultó definitivamente.
Aunque no podríamos calificar la conquista de Cachorros de proeza, porque sus triunfos –algunos de ellos fueron obra de la fatalidad del contrario, acompasado de un desequilibrio emocional- , algo propio en el béisbol, en ningún momento se le pueden restar méritos, porque llegaron a la meta final blandiendo el cetro de monarcas de la Liga Metropolitana, con el cual sumaron el segundo del torneo “Rodrigo Wong Arévalo”.

RANGERS CONQUISTA TÍTULO NACIONAL
Aunque señalando cosas insignificantes, pero que de alguna manera estimula a un pelotero, el uniforme utilizado por el equipo Rangers de la Liga Roberto Valenzuela de San Pedro Sula durante el pasado campeonato nacional de la categoría junior, contrastaba en elegancia con el de Bravos, Fuerza Aérea Hondureña (FAH) y el Marineros quien lució nada menos que tres, al mejor estilo de un Grandes Ligas.
Pero Rangers probó que no es el traje que hace al monje. En el primer compromiso, celebrado el 15 de noviembre en el Estadio Héctor “Shoshy” Sosa, obtuvo su primera victoria al vencer en atractivo juego a FAH por marcador de 8-4, producto de un aceptable pitcheo de Daniel Paz, quien diseminó ocho indiscutibles para alzarse con la victoria, perdió, Kevin Salgado lanzando sólo dos tercios de innings, con relevo de Clark Duque.
Ese mismo día, haciendo caso omiso al cansancio, pero respetando el calendario confeccionado por la comisión técnica de la FEHBA, patrocinadora del evento, Rangers, dependiendo de los ofrecimientos de Max García y con recorrido completo superó a su coterráneo Marineros  –gran favorito en teoría– por pizarra de 8-3, coincidentemente García recibió la misma cantidad de hit de su compañero Daniel Paz, ocho en total. Perdió el juego, Gerson Pavón tirando ocho entradas, con rescate de Erick Edwards.

NACE UNA ESTRELLA
Roger Valladares y Mario Saúl Reyes, mentores del equipo Rangers, para el crucial y decisivo juego contra los Bravos, campeones de la Liga Metropolitana, entregaron la pelota a su estelar zurdo, Orlando Castro, una especie de Sandy Koufax  en miniatura, quien haciendo uso de veloces lanzamientos acordes a su edad, 17 años, ofrecimientos laterales con tremenda ubicación, aunque le resta un cambio de velocidad y mejorar su “wind up” el cual es muy erguido, resolvió el desafío al conducir a su equipo a una nítida victoria de 13-3, un cierre de broche de oro.
Los Rangers nos enseñaron un pitcheo con tremenda profundidad, con mucha escuela y oficio, en ningún momento se desdibujaron y dejaron constancia al testimoniar que cuando se quiere se puede, porque aunque llegaron al evento como conejillos de indias, salieron del terreno de juego como grandes cazadores de clubes de mucha tradición: Marineros, Bravos y FAH.
AS Deportiva, identificada con todos los deportes, felicita a Cachorros y a Rangers por sus valiosas conquistas, donde los padres de familia juegan el rol esencial para que sus retoños regalen tan atractivos y llamativos encuentros. Marineros, Bravos y FAH, quedaron en deuda, algo que pueden “cancelar” en una próxima edición.

RECUADRO
LÍDERES INDIVIDUALES
BATEO: Ricardo Lenín Portillo de Marineros, de 6-4 para porcentaje de .667
CARRERAS ANOTADAS: Oscar Córdoba de Bravos con 7
CARRERAS IMPULSADAS: Deon Sanders de Rangers con 5
CUADRANGULARES: Clark Duque de FAH, con uno
BASES ROBADAS: Oscar Córdoba de Bravos con 6
PITCHEO POR EFECTIVIDAD: Clark Duque de FAH con 0.00 en 7-1/3

POSICIONES FINALES
CAMPEÓN: Rangers de San Pedro Sula
SUBCAMPEÓN: Bravos de Tegucigalpa
TERCER LUGAR: FAH de Tegucigalpa
CUARTO LUGAR: Marineros de San Pedro Sula

 

CACHORROS, CATEGORÍA INFANTIL, SE CORONÓ CAMPEÓN NACIONAL.

LOS FELINOS, INQUILINOS DEL SEGUNDO ESCAÑO DEL TORNEO “RODRIGO WONG ARÉVALO” EN LA RECTA FINAL PASARON POR ENCIMA DE LOBOS Y GIGANTES, AMBOS LÍDERES DE LAS VUELTAS INICIALES.

CACHORROS, GUIADOS POR DOS DE SUS MEJORES MONTICULISTAS, DANIEL RHEINBOLTD Y YASSER ARAUZ, DESDE LA COLINA HICIERON ESTRAGOS.

GIGANTES SE CORONÓ SUBCAMPEÓN LOCAL Y PELEARÁ EL TÍTULO NACIONAL.

SAÚL REYES Y ROGER VALLADARES, MANAGER Y COACH DE RANGERS.

MARINEROS, SUBCAMPEÓN DE SAN PEDRO SULA ERA EL FAVORITO AL TÍTULO, PERO TERMINÓ DESILUSIONANDO AL RELEGARSE AL CUARTO LUGAR.

 

 
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