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EL OCASO
DEL GRAN REY |
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EN LA MIRA DEPORTIVA |
Por Don Periscopio
Llegó Óscar David Suazo Velásquez a demostrar
su apoyo por la bicolor, aún con la popularidad intacta,
pero con las condiciones físicas mermadas. Extraño
verlo como un aficionado más ante México. De civil,
sin el glorioso uniforme con el que quedó en deuda, distendido
y siempre afable con la afición, cualidad que nunca perdió.
Quien si lo abandonó fueron las fuerzas, y quizás
el hambre de seguir jugando. Entendible desde todo punto de vista.
Se fue muy joven a la exigente liga italiana. Sin formación
base ni conocimiento del idioma, el entonces imberbe Suazo llegó
con mucha enjundia al Cagliari, en la primera gran transacción
millonaria del fútbol hondureño. Y una década
en el Calcio es mucho, demasiado para los venidos desde estas
latitudes.
Sin embargo, David tuvo estrella. El fenómeno de las canchas,
en aquel campeonato del 99 con el Olimpia, siempre estuvo para
cosas grandes. Aguantó patadas en las distintas canchas
italianas, y se fue haciendo un nombre a base de goles. Aquello
le abrió oportunidades, quizás no las mejores para
su desarrollo y continuidad como futbolista.
El Inter se antojaba enorme. Y enorme fue el desprecio de los
técnicos ‘neroazurri’, entre ellos un tal José
Mourinho, de mal recuerdo para el propio David, quien lo obligó
a emprender el viaje a Portugal, para enrolarse en el Benfica,
aventura que terminó muy mal tras aquella lesión
de rodilla.
Esa cesión fue el segundo gran error de su carrera. Pudiendo
haberse ido al Espanyol de Barcelona, equipo de medianas posibilidades
pero con la mayor cantidad de posibilidades para jugar, Suazo
siempre fue orillado por sus voraces agentes deportivos a tomar
decisiones más pensando en lo económico que en lo
deportivo. No le culpamos porque la “vida útil”
del futbolista es muy corta. Sin embargo, la gloria no tiene precio.
Desde aquello, la carrera de Suazo se bate en retirada. Dice sentirse
futbolista, pese a estar casi 9 meses inactivo. Pero guerrero
que no pelea, pierde las condiciones y el nivel de concentración.
Tuvo una oferta formal de Olimpia para reforzarlo en este Clausura,
pero la inseguridad local pesó mucho en su decisión.
Su norte sigue estando enfocado hacia los Estados Unidos, esperando
esa oferta que no termina de llegar de esa MLS que tanto le apetece
y en la cual juegan otros tantos colegas suyos de los tiempos
del Calcio. No entra en esa categoría de “jugador
franquicia” (gran figura extranjera) y se le hace difícil
competir con los jóvenes hondureños que militan
en ese circuito hasta hace poco despreciado, y ahora muy apetecido.
Mientras tanto, y para tristeza de todos, seguiremos viendo a
David fuera de los rectángulos de juego. Suazo insiste
en que no hay retiro todavía. Pero la realidad de los tiempos
y su edad, 33 años, hacen poner los pies en la tierra a
todos y reconocer que el momento del adiós está
a la vuelta de la esquina.
Si eso sucede, David no perderá su condición de
Rey de las canchas. El recuerdo de sus grandes tardes de gloria
le permitirá seguir ejerciendo ese título desde
el pedestal reservado para los auténticos grandes. Por
todo, muchas pero que muchas gracias David…
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PROMOCIÓN ESPECIAL |
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