Con alivio puede suspirar, de momento, el colombiano Restrepo tras “encontrarse” a un equipo juvenil que le está dando resultados inesperados… Rojas y Lozano son las nuevas garras de un león que ha perdido años y ha ganado furia… ¡Cuidado!
AÑOS LUZ ENTRE EL OLIMPIA DE RESTREPO Y EL OLIMPIA DE LOS APRENDICES ESPINOZA… ENTRE UNO Y OTRO HAY APENAS CAMBIOS (WILMER MENOS…), PERO SI SE NOTA ESE ‘PLUS’ QUE SUMA LA JUVENTUD… ¿Y QUÉ TAL SI AQUELLOS HUBIESEN CONFIADO MÁS EN LOS JÓVENES? AUNQUE TODAVÍA FALTA MUCHÍSIMO POR CONSOLIDAR…
Respira profundo… Respira tranquilo… Como si fuese otro jugador más, el colombiano Carlos Restrepo ya ha pasado el difícil trago de los primeros cinco encuentros, y a pesar de ser extraño en tierra extraña, lo ha pasado mejor de lo que se hubiera imaginado. Por si no se lo habían dicho, el dt llegó en este torneo a hacerse con un banquillo en estado de ebullición, tras la marcha de los Espinoza, el retiro de Wilmer y la dolorosa derrota en la final ante Marathón. Era un Olimpia roto, sin alma y sin nada sobre que refundarse. O al menos así lo exhibieron los aspirantes a técnico. Y sobre esa base era muy complicado trabajar para cualquiera que viniera en este Clausura. Tantos ofrecimientos como negativas. Sólo eran aptos los auténticos locos o los indiferentes a todo. ¿Cae Restrepo en este rango? De momento no se ha ubicado en ninguna de estas esquinas.
No ha sacado sus garras Restrepo. No sabemos cómo reacciona ante la presión. De momento, no le ha tocado vivirla. A pesar de los pesares, y a pesar de entrenar al Olimpia, el eterno aspirante obligado a hacerse con el título, el colombiano cuenta en su haber con el gran crédito de la paciencia de la afición, gracias a tener en su haber “sólo” un puñado de jóvenes promesas por pulir. Pero, ¿se pueden “resistir” dos torneos sin darla la vuelta? Habrá que corroborarlo al final de este torneo que se está jugando, aunque el mismo ya arroja saldos demasiado optimistas. Por ejemplo, con una versión ‘light’ (pocos refuerzos, muchos jóvenes), con dos delanteros que no llegan ni a 40 años juntos y ni a un solo año de experiencia “laboral”, con pocos extranjeros implicados, los leones se ubican en el podio de la tabla general, aplicando la media inglesa, con empates de visitante y triunfos de local, goleadas históricas incluidas (Victoria).
¿Tiene pinta de campeón? Aún es demasiado temprano para decirlo. No hay descartar al ‘Ciclón’ (con la mayor inversión), o al propio Marathón (con la mayor complicidad arbitral de la liga). U otra sorpresa que apunte despiadadamente (Vida). Por tanto, con todo el crédito imaginable del mundo, Restrepo puede dedicarse sin prisa, pero sin pausa, a construir un verdadero equipo, a consolidar las jóvenes promesas (Rojas y Lozano), a comparecer lo necesario, a polemizar menos… Todo lo contrario a lo que dejaron de hacer, o no se atrevieron, los inquilinos anteriores. De momento, la afición ha vuelto de a poco al estadio, con la curiosidad que provoca el rendimiento de un equipo que afronta la renovación a pasos agigantados. ¿Será cuestión de aire o de suerte para llegar hasta el final? Sin embargo… ¡sólo salió Restrepo y el león besó al santo!