Motagua primero, y Real España
después, decidieron salir del ambiente de “lo mismo”,
aspirando a técnicos extranjeros para escalar a mejores
posiciones en nuestra liga, al menos más arriba de la
penosa séptima y octava plaza que ocuparon el torneo
pasado, respectivamente... ¿Habrá la misma paciencia?
¿CUÁNTA PACIENCIA
LE TENDRÁN LAS DIRIGENCIAS DE MOTAGUA Y REAL ESPAÑA
A SUS NUEVAS ADQUISICIONES TÉCNICAS? ¿SE HABRÁN
TOMADO EL TIEMPO SUFICIENTE DE ANALIZAR LAS “HOJAS DE
VIDA” DE AMBOS O SON PRODUCTO DE MÁS DECISIONES
ACALORADAS Y LLENAS DE CORAZONADAS? EL TIEMPO PONDRÁ
LAS COSAS EN SU LUGAR, Y OJALÁ QUE SEA EN LAS POSICIONES
DE PRIVILEGIO, POR EL BIEN DE NUESTRO FÚTBOL QUE DE A
POCO HA IDO PERDIENDO A ESTOS HISTÓRICOS…
Hartos de tantos fracasos y
de las desgastadoras guerras intestinas, los directivos del
Motagua por fin decidieron dar el “terrorífico”
paso que tanto les ha costado dar a ellos, así como a
otros clubes de nuestra liga: buscar más allá
de Amarateca y de La Pradera al nuevo entrenador del equipo.
Se fueron más allá del atlante azulado, hasta
España, tierra de la “Liga de las Estrellas”
desde hace 17 años (con la llegada de Fabio Capello al
Real Madrid y de Ronaldo Nazario al Barcelona), para sacarse
de allá a un ex jugador del Betis, el serbio Risto Vidakovic,
relativamente joven, con experiencia en la “Liga Adelante”
con el Real Betis B, entre otros equipos. Por los “genes”
balcánicos y la experiencia de jugador-entrenador, se
espera una mejora ostensible del “Ciclón”,
sentado desde hace largo rato, mero espectador de la larga racha
de éxitos consolidados en el lustroso “tetra”
del cual se jacta hoy en día el “archirrival”.
242 kilómetros más arriba, y hartos de tantos
fracasos y de los desgastadores reproches públicos a
sus jugadores, los directivos del Real España igualmente
decidieron seguir por el camino emprendido no hace mucho, pero
no se fueron tan lejos como a México y ni muchísimo
más como a Argentina. Cruzaron la frontera de Corinto
para entrar ahí nomás a Guatemala, desde donde
se traen a un personaje de esos que no dejan indiferente a nadie,
que todavía sigue cosechando del principal éxito
que tuvo como jugador, el “Aztecazo”. Llega Hernán
Medford y su mentalidad ganadora y azarosa, muy de Costa Rica,
presumida digamos, para que nos entiendan. La polémica
en las filas aurinegras ya no vendrá desde el palco,
sino desde el banquillo. Con “El Pelícano”
eso está más que garantizado. Si “La Máquina”
no gana en la cancha, ganará en atención mediática.
Garantizado.
Motagua y Real España, con diez mil toneladas de “presión”
encima, apuestan a nuevos proyectos, los cuales podrán
dar resultados a corto, mediano o largo plazo, nadie sabe cuándo.
Y es que, en este preciso momento, ni Vidakovic ni Medford son
garantía suficiente como para salir campeones en diciembre,
o en todo caso, sólo uno de los dos podrá serlo,
con el permiso de Olimpia. Pero, se aplaude la decisión
de ambas directivas de salirse del “círculo vicioso”
de nuestro fútbol, el de “los mismos técnicos
y jugadores, y por ende mismos pésimos resultados”.
Se aplaudirá más si ambas directivas son capaces
de retraerse del “entorno” y les dan el suficiente
espacio y los recursos justos (sin derroches) para que tanto
el serbio como el tico dejen su huella en nuestro fútbol.
Se necesita, en carácter de urgencia, que el “Mimado”
y los “Catedráticos” vuelvan por sus fueros.
De lo contrario, esto seguirá como de costumbre: reproches
acá y allá… Suerte, vista… ¡y
al león!